Hijos rebeldes y desafiantes

HIJOS REBELDES Y DESAFIANTES

 

¿Adolescencia normal o hijos rebeldes y desafiantes?

Es posible que como padre estés viviendo alguna situación complicada típica de hijos rebeldes y desafiantes. A veces puede tratarse de conductas pasajeras propias de la adolescencia. Pero dependiendo de la intensidad, la frecuencia, y las interferencias que se produzcan en la vida escolar, familiar o social, puede tratarse de síntomas de problemáticas más graves.

  • Notas que a tu hijo o hija le pasa algo y crees o tienes la certeza de que puede estar relacionado con drogas, acoso escolar, anorexia o alguna situación parecida que se te escapa.
  • De repente no reconoces a tu hijo. Pones toda tu intención en tratar de entenderle. Pero sientes que cada día hay más distancia entre vosotros. Deseas saber cómo conectar con él y cómo retomar la comunicación y la confianza que había cuando era más pequeño.
  • Ya no puedes más, tu hogar se ha convertido en un campo de batalla y no sabes cómo poner fin a esa situación. Necesitas armonía, estabilidad, pautas.
  • Tu hijo o hija no te respeta, incluso ha llegado a agredirte verbal o físicamente. Sientes miedo e impotencia. Necesitas sentirte protegido y seguro de los pasos que tienes que dar.
  • Me divorcio o lo solucionamos juntos. ¿Qué hago con mi hijo?, ¿Qué hago con mi matrimonio? Estás agotada y desesperanzada. Necesitas proteger tu relación de pareja frente a vuestro papel como padres.

Cuando los hijos rebeldes y desafiantes pasan ciertos límites es conveniente pedir ayuda.

No dudes en consultarnos sin ningún compromiso. Te informamos de nuestros programas de ayuda y de intervención.

 

Algunos consejos prácticos para ayudarte con los hijos rebeldes y desafiantes

 

Consejo 1 con hijos rebeldes y desafiantes: las reglas deben ser pocas y muy claras, infranqueables. 

Por ejemplo: respetar los horarios pactados, no faltar a clase y no consumir drogas. Habrá otras cosas importantes, pero no marcaran la vida de tu hijo cuando sea adulto. Distingue lo realmente importante cuando la situación es grave.

Consejo 2 con hijos rebeldes y desafiantes: no discutir o montar “broncas” frecuentes.

Entrar en discusiones fuertes cada diez minutos, no educa, no enseña y, sobre todo, el adolescente se acostumbra a oírlas. Con lo cual, tu hijo se apoya en esas broncas para sentirse víctima de una situación. De esa forma, deja trabajar en su propia responsabilidad para defenderse de los gritos de sus padres.

 

Consejo 3 con hijos rebeldes y desafiantes. Emplear castigos cortos y reforzar todo lo positivo.

Para que los castigos sean efectivos, deben ser cortos. No prologarse durante espacios de tiempo interminables que nadie comprende como educativos.  Se trata de enseñar que si no cumple con ciertas reglas, pierde cosas. Pero si lo hace, gana muchas cosas más.  No se trata de castigar, si no de reforzar una conducta positiva para que se quiera repetir.

 

Consejo 4 con hijos rebeldes y desafiantes: no sentir lástima por el niño o el joven.

Es un aspecto imprescindible y que se trata muy pocas veces en toda su dimensión.

Ni el niño ni el adolescente son pobrecitos que están en el mundo a modo de personas incapacitadas. No hay que caer en el error de pensar que si no se divierte o no se sale con la suya se frustrará, se enfadará y entrará de manera irremediable en una larga enfermedad con problemas de conducta.

Su hijo es un ser que está preparado para las más terribles consecuencias de sus actos. Dinámicas de permisividad para evitar peleas, por ejemplo, apoyan la baja tolerancia a la frustración de los adolescentes rebeldes y que a menudo se perpetúan en la edad adulta.

Por tanto: ser firme y coherente. Un no es un no. A menudo hay cuestiones que pueden pactarse y negociarse. Otras no. No hay que dejarse intimidar.

 

Consejo 5 con hijos rebeldes y desafiantes: no pedir demasiado. No desesperar si el hijo no estudia, no tiene muchos amigos, o no se porta del todo bien.

Esta etapa pasa y luego donde hubo un adolescente con problemas, tenemos un adulto maravilloso. Solo hay que dejarse ayudar por especialistas, que os orienten en cómo no complicar las cosas más.

Respeta los tiempos de maduración y mantén vínculos estables con tus hijos. Así como diálogos, sacrificios y tiempo con ellos.

No juzgues, no insultes, no grites. Tan solo aplica consecuencias, y tendrás éxito en la crianza.

Tampoco decaigas en lo que ves como no permisible. No seas autoritario, mantente firme en tus razones.

Finalmente, mantén una tolerancia cero a las drogas y el alcohol, y tendrás éxito en la crianza.

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